Mi mente y mi corazón se llenó de ternura al pensar en la pequeñaja de la familia, su nombre: Cloe.
Rubia, de ojos bellos, los que cada mañana se pinta con ese trazo negro al puro estilo Egipcio.
Mirada penetrante y expresiva.
Suave y delicada como Platero, el burrito de la literatura.
Tierna, compañera...
Fiel, amorosa....
Siempre me espera en la puerta sentada con sus ojitos llenos de cariño...
Obediente, amiga...
Y una pregunta llena de dolor: ¿cómo pueden abandonar al costado de una ruta cualquiera, a estos seres tan especiales que nos guardan toda la lealtad de que son capaces?
Tuve un perro igual. Se llamaba Toby.Era el mas fiel de mis amigos.Nunca me abandonó y yo nunca lo habría abandonado. Pero hay una ley de vida mas grande que nosotros y era la ley de la muerte.Lo echo de menos en los momentos mas sorprendentes!
ResponderEliminarTe entiendo. Se saben ganar un gran lugar en el corazon y en la familia. Y la muerte... ufff realmente sera dificil pasar por eso pero es parte de la vida...
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